La transferencia embrionaria en la FIV con Ovodonación
Si estás en pleno proceso de FIV con Ovodonación o estás pensando en realizar una, sabrás que la última fase del tratamiento es la transferencia embrionaria. En esta última fase, el médico transfiere los embriones a tu útero a través de un catéter. Pero ¿cómo se realiza paso a paso? ¿Debo guardar reposo absoluto al finalizar? Resolvemos algunas de las dudas más frecuentes.
FIV con Ovodonación: Logro y cultivo de embriones
Una vez se han fecundado ya los óvulos (en este caso, de la donante) y los espermatozoides; se realiza el cultivo de embriones. Durante el cultivo, se estudia la calidad de los embriones y se valora tanto ésta como el número de embriones que se deben transferir. Por ley, lo máximo que se pueden transferir son tres, pero en algunas clínicas de fertilidad, como Clínicas EVA, transfieren un número de dos, reduciendo la posibilidad de embarazo múltiple, y velando siempre por tu salud como paciente.
Los embriones que no se transfieran, serán vitrificados, bien para un segundo ciclo de FIV con Ovodonación o bien porque se desea otro hijo en un futuro.
Transferencia embrionaria
En el momento de la transferencia, se recomienda acudir con la vejiga llena, ya que el ángulo que se forma cuando está vacía puede dificultar el proceso. También se recomienda estar relajada y no llevar cremas, perfumes o esmaltes de uñas. La transferencia se realiza sin sedación, y puede resultar molesta, pero no dolorosa.
Tras colocar un espéculo estéril en la vagina (igual que el utilizado para realizar una citología), se procede a la limpieza de la vagina con suero fisiológico y del cérvix, aspirando el moco cervical.
Se depositan, lentamente y con sumo cuidado, los embriones en el fondo de tu útero, a través de un catéter que se introduce por la vagina y atraviesa el cérvix. El proceso se realiza de forma ecoguiada, es decir, utilizando un ecógrafo para asegurarse de depositar los embriones en el lugar adecuado.
Tras la transferencia embrionaria, se guarda aproximadamente media hora de reposo en la camilla, pudiendo recuperar después el ritmo de vida normal, sin realizar grandes esfuerzos, para garantizar el éxito de la Ovodonación.
Comentarios recientes