Reproducción Asistida

Las técnicas de reproducción asistida más habituales son la Inseminación Artificial, la Fecundación In Vitro y la donación de gametos

reproduccion asistida

La reproducción asistida es el conjunto de tratamientos y técnicas médicas que favorecen el embarazo, sustituyendo a los procesos naturales en casos de problemas de fertilidad masculinos, femeninos o mixtos. Estas técnicas actúan directamente sobre los gametos para favorecer la fecundación y la transferencia de los embriones resultantes en el útero.

Los tratamientos de reproducción asistida habituales son la Inseminación Artificial (IA), la Fecundación In Vitro (FIV) y la donación de gametos. La Inseminación Artificial y la Fecundación In Vitro difieren, sobre todo, en el lugar donde se produce la fecundación: mientras que en el primero (IA), la unión del óvulo y el espermatozoide tiene lugar dentro del útero de la mujer, en la FIV se lleva a cabo en una placa de laboratorio, cuyo embrión resultante se transfiere a la cavidad uterina. Se recurre a la donación de gametos cuando los espermatozoides del hombre o los óvulos de la mujer no tienen la calidad suficiente para concebir, y se utilizan los gametos de una tercera persona.

En el mundo hay casi 50 millones de personas infértiles que, desde hace casi 40 años pueden recurrir a la Fecundación In Vitro, un tratamiento que, a diferencia de la Inseminación Artificial – la técnica que más imita el proceso natural- permite la unión directa del óvulo y del espermatozoide en el laboratorio.

Ovodonación en la Reproducción Asistida

Muchas parejas que se realizan un tratamiento de reproducción asistida tienen que recurrir a la donación de gametos masculinos y femeninos para poder conseguir el embarazo.

En España la donación está regulada por la Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción asistida, en la que se establece el carácter anónimo de los donantes de gametos, a diferencia de otros países europeos, como Francia y Reino Unido, donde la identidad sí puede revelarse. El donante debe firmar un  contrato de confidencialidad en la clínica, en el que se especifica la obligatoriedad del anonimato y donde se explican los fines y consecuencias de la donación.

Aunque los hijos nacidos sí que tienen derecho a recibir información general acerca de los donantes, nunca podrán conocer su identidad, salvo excepciones en las que esté en riesgo la salud de los hijos nacidos y dicha revelación sea indispensable.