¿ La reproducción asistida permite prevenir enfermedades genéticas ?
A veces escuchamos que la reproducción asistida permite prevenir enfermedades genéticas. Cuando decides someterte a un tratamiento de reproducción asistida, puedes realizar un Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP), que revela información cromosómica sobre el embrión. Tras conseguir los embriones, al tercer día de su desarrollo, se les realiza una biopsia embrionaria para extraer una célula, la cual se estudia con detenimiento para descubrir si el embrión porta alguna enfermedad genética.
¿ La reproducción asistida permite prevenir enfermedades genéticas mediante el DGP?
Cuando uno de los progenitores posee el cariotipo alterado porque es portador de alguna enfermedad cromosómica, el DGP puede llevarse a cabo, y evitaría transmitir al bebé alguna enfermedad hereditaria grave. El Diagnóstico Genético Preimplantacional también se utiliza para lograr evitar alteraciones que comprometan la viabilidad del embrión.
Por lo tanto, gracias al DGP, pueden detectarse los embriones sanos para transferir, evitando así que el futuro bebé nazca con alguna alteración cromosómica grave.
¿Qué hacer si el DGP no revela embriones sanos?
El resultado del DGP puede ser positivo (existen embriones sanos para transferir) o negativo (no existen embriones sanos para transferir). Si el resultado ha sido negativo, puede repetirse el tratamiento de reproducción asistida, es decir, recurrir de nuevo otro ciclo FIV. El proceso volvería a repetirse: una vez se obtengan los embriones, al tercer día se les realiza la biopsia embrionaria.
En el caso de que, de nuevo, el DGP nos revele que no existen embriones sanos, puede recurrirse a la donación de gametos. Si la futura mamá es la portadora del cariotipo alterado, puede llevarse a cabo una ovodonación, donde los óvulos de una donante se inseminan en el laboratorio con los espermatozoides, previamente seleccionados, de tu pareja.
Si, por el contrario, es el futuro papá el que posé el cariotipo dañado, puede acudirse a la inseminación artificial con semen de donante (los espermatozoides, previamente seleccionados, se depositan en la cavidad uterina) o a la fecundación in vitro con semen de donante (tras la estimulación ovárica, los óvulos de la mujer se recuperan a través de la punción folicular y se inseminan con los espermatozoides, previamente seleccionados, de un donante). También es posible recurrir a una doble donación, en caso de que ambos cariotipos estén dañados.
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